¿Por qué tuvimos que llegar a ésto?

¿Por qué no pudiste quedarte conmigo? ¿Qué necesidad tenías de joderlo todo?

Mierda, te echo tanto de menos, te “necesito”…



[escrito más abajo]

NECESIDAD. Creo que esa es la palabra.

Es la necesidad de ti la que me empuja a salir a buscarte. Aunque para ello tenga que descender al maldito infierno.


Todo averno tiene su propio demonio. Y él es, sin duda, el regente en éste, el titiritero que maneja todos los hilos.


Está decidido. Si he de convertirme en una marioneta suya más, así sea. 



<<       >>