Nunca antes le había oído reir así.
- Perdona. Tienes razón, no debí burlarme-
Luego se descalza y me ofrece sus deportivas. Sus pies son
más grandes que los míos. Aún así no me importa, con ellas me siento protegida de nuevo.
El cuida de mí y por eso sé que puedo confiar en él.
QUIERO confiar en él
Sigue
