El tren lanza latigazos de luz sobre las catenarias

Como un hombre que arrastra el pulgar

Sobre el percutor de su rev贸lver 

Marcando la escala inscrita en el bisel del ca帽贸n

 

 


 

Es todo silencio, en cambio, dentro del vag贸n.

Estoy con la cabeza hu铆da contra el cristal

Con un rumor de tripas y de manos fr铆as.

Ya no recuerdo la 煤ltima vez

Que compart铆 una cena caliente con alguien.

 

 

 

 

Estoy con la cabeza hu铆da, s铆, porque

Los otros pasajeros tienen

Los rostros estirados como lienzos

Cruzan sus miradas y no se reconocen

                    Levantan barricadas

                    De indiferencia con sus m贸viles. 

 



Frente a m铆 una chica sentada

Inm贸vil, como cuerpo mineral

Sus dedos golpean el plasma de su m贸vil

Con peque帽os toques inaudibles. Escribe:


 

“Este texto s贸lo sirve

Para calmar a quienes tienen p谩nico

De hablar en voz alta”

Luego lee lo que el p谩nico le responde en la pantalla.