Apenas masculla unas palabras, nervioso. Algo de ir a comprar comida a la calle. Ella protesta, preocupada. El la ignora. Al salir, da un fuerte golpe a la puerta. El eco de sus pisadas se pierde rápidamente en la distancia.
El frío de la noche golpea los pulmones de Rohn. Trata de avanzar por el asfalto a pasos rápidos, evitando las miradas indiscretas de los escasos peatones que a esas horas deambulan por los callejones estrechos y mal iluminados del barrio.
“So he took his wings and fled;
Then the morn blush’d rosy red
I dry my tears, & arm’d my fears,
With ten thousand shields and spears.”
[Continúa]
