7 de noviembre 1.994, Kraków


Seguimos trabajando en clase el programa de danza para L'Histoire du soldat, de Stravinsky.


Llevamos con él ya casi un mes. Me siento abrumada con su ejecución, y a la vez es muy estimulante, porque el programa es maravilloso, con mucho drama, mucha plasticidad, y es Stravinsky! 


Y eso a pesar de que la profesora vuelve aburridas las clases con su estilo mecánico y técnico. 


Sus series de grand pliés y batlements no terminan de funcionar, le faltan alma. Y son agotadoras. 


Esta mañana ha echado a una alumna de clase por hablar. No es cierto. Nadie se atreve a hablar nunca en clase. Es arbitraria e injusta con nosotras