Ella dijo, divertida “¿te tirarías por mí al vacio?”.
Miraste al abismo y el abismo te devolvió la mirada. Por
momentos sentiste que perdías el juicio. El cielo estrellado rotó hasta tus
pies, lentamente, mientras tu cuerpo se inclinaba hasta dejarse vencer por la fatal
gravedad. Y entonces caíste.
(Sigue aquí si el resultado es impar).
(Sigue aquí si el resultado es par).
