Durante d铆as seguiste pensando en aquel extra帽o mensaje, intentando comprender su significado. La sangre era la clave... S铆, pero ¿la clave de qu茅?, ¿la sangre de qui茅n?. Tal vez se tratara de una llamada de auxilio. O tal vez fuera una advertencia...

S贸lo hab铆a un modo de saberlo, y era regresando a aquel oscuro callej贸n, e indagar a fondo.

Esa noche tomaste la decisi贸n, cogiste tu moto y cruzaste la ciudad hasta llegar al Barrio Viejo. Ya a pie, seguiste caminando por sus intrincadas callejuelas, donde la luz oblicua de las farolas apenas avivaba el collage grafiteado de las calles y el olor acre a basura y moho lo envolv铆a todo.
 



Entraste en ese local de mala muerte, el Devil Club. Vaya antro de mierda, pensaste, pero nadie te obligaba a estar all铆. Te colaste dentro hasta llegar a la barra y pediste algo de beber. All铆 estaba ella, detr谩s de la barra met谩lica. Recuerdas que te sirvi贸 tu copa con m谩s hielo de lo normal.




Te result贸 extra帽amente familiar. Ten铆a la belleza anodina de una camarera cualquiera. Pero s铆, era p谩lida como la luna y sus ojos eran tan oscuros y profundos como un abismo.


      i.  Su presencia te incomodaba. Tal vez fuese su palidez extrema, o tal vez te llamaran m谩s la atenci贸n las dos rubias que andaban de postureo al otro extremo del local. Por eso te levantaste de la barra y te acercaste a ellas.

     ii.  Su presencia era lo que te trajo hasta aqu铆. Hab铆a algo poderoso en ella, algo hipn贸tico que te resultaba perturbador y atractivo. Ella te mir贸, atenta, por un instante, t煤 le devolviste la mirada, sonriendo.